La Provincias, La Safor, 13 d'abril de 2005

 

Cortesía política

JUAN BORRÁS/

Hay días que, salvo que uno quiera volverse majara, no debería de leer la prensa, ni oír la radio ni ver la televisión sin antes haberse desayunado con una tortilla a base de tranquilizantes y como bebida, un par de litros de tila.

El otro día, cuando aún no había digerido la estupidez de nuestro PP local notificando al Vicerrector de la Universidad de Valencia de que no asistirían a la comisión para tratar sobre la Universidad Internacional de Gandía porque lo consideraban un “espectáculo continuista, partidista y lamentable”, leí que unos diputados nacionales haciendo alarde de una exquisita educación, primorosa cortesía, finos modales y esmerada cultura pero comportándose como una pandilla de gamberros cerriles y progres descerebrados se mantuvieron sentados en el Congreso durante el minuto de silencio que se guardaba por la muerte de S. S. Juan Pablo II.

Confieso que no sé si lo que intenta, estos politicastros de chichibao, es volver a poner de moda el eslogan de D. Manuel Fraga, Spanish is diferent o convencernos de que, como decía D. Alfonso Guerra, van a dejar España que “no la va a reconocer ni la madre que la parió”. Me inclino por lo segundo.

Volviendo al tema que nos interesa a los gandienses. Admito que el desvergonzante sectarismo del tripartito local en la elección de intervinientes en la Universidad d’Estiu es de juzgado de guardia, pero la solución no es abandonar sino todo lo contrario, asistir y recurrir a todos los medios disponibles para encontrar un antídoto a ese despropósito. Y no me sirve ninguno de los argumento a los que recurre el PP para su estúpida decisión. Que tienen complicado que les hagan caso de eso no hay duda, pero como dicen los baturros “pa la cuesta parriba quiero yo la burrica que pabajo mapaño solo”..

Para ese viaje no hacen falta alforjas. Dicho en cristiano, para no estar donde y cuando deben estar para defender los intereses de quienes le han elegido como sus representantes, y para más inri cobrar por no estar, que se vayan y que otros ocupen su lugar y cumplan con la obligación que ellos no cumplen.

Aunque generalmente no suelo comulgar con las opiniones del Sr. Mascarell, lo cortes no quita lo valiente y esta vez aplaudo su genial réplica: “si dicen (los del PP) que no tienen información ¿cómo se atreven a valorar la futura Universidad Internacional de Gandía?

Una vez más se demuestra que en las democracias y a causa de la multiplicidad de cuerpos legislativos, de consejos y comisiones los que mandan son demasiados. Y como consecuencia las teorías personales actúan contra los hechos reales quitando a estos sustantividad.